A
pesar de que es posible que el pueblo nazca alrededor, hay evidencias
de que fue poblado por los celtas que se estableció en lo que hoy
conocemos como Neveira al pie del barrio del Castro. También está
el emplazamiento al abrigo del monte Suspiazo en el camino de
Treigal.

Por
transmisión oral se dice que unos monjes del norte se asentaron en
la sierra y valle del río Tera. Comenzaron a construir el monasterio
donde hoy está la sierra de Pedrazales y la de Trefacio, se dice que
a la altura del muro de la presa de Vega de Conde y en la ladera
oeste del valle, después buscaron una zona más cálida. Pocos datos
quedan, un nombre, Freixulime y un par de columnas monolíticas de
filiación asturiana que aparecieron en los sesenta entre los
restos del claustro del monasterio que reconstruyeron los monjes
mozárabes (se conservan las columnas en la sacristía).

Se
piensa que la abadía tuvo su origen al final de los suevos y
principio de los visigodos (Ludovico es el que acaba con el reino de
los suevos). Se ignora quiénes fueron los fundadores, aunque todo
señala a los astures. Los árabes llegan a Sanabria en el 714 y,
aunque respetaron el lugar, parece que los monasterios fueron
abandonados y saqueados. Sólo hay constancia escrita del monasterio
después de la expulsión de los árabes.

Fueron
los monjes mozárabes los que refundaron el monasterio, estuviera
habitado o no. En el año 897 o 871, se instalan sobre las ruinas del
templo suevo visigodo el Abad Martín y varios monjes mozárabes que
proceden de Córdoba, compran las pesquerías del lago a la salida
del Tera con sus tierras hasta Galende. Esta posesión fue motivo de
disputas con los pueblos ribereños y otras comunidades monásticas
hasta que el rey Ordoño II ( 914-924) confirma su pertenencia al
monasterio. Fernández Prado señala el 897 como llegada del Abad
Martín (897 reina Alfonso III el Magno) ,

Por
esa época en Sanabria había pequeñas comunidades de monjes
independientes del poder eclesiástico que pasa a depender del
Monasterio de San Martín de Castañeda. Estos de origen visigodo
eran fundados por un presbítero, un abad o un laico que venían a
habitar el lugar (Galende, San Juan de Ribadelago, Trefacio, San
Ciprián, Vime de Sanabria)

En
el 921 (según la lápida de mármol blanco en el frontispicio de la
iglesia) se lleva a cabo la reconstrucción en piedra del monasterio
de San Martín por el abad mozárabe Juan, que expulsado de Córdoba
se retira a Sanabria con monjes provenientes del monasterio de San
Ciprian de Mazote .Reina Ordoño II (914-924) que confirma las
pertenencias del monasterio.

Durante
los siglos XI y XII el monasterio ve acrecentadas sus posesiones por
donaciones reales, compras, donaciones de nobles… El monasterio
llega a tener 120 poblaciones entre Sanabria, Carballeda, Valdeorras,
La Cabrera y Portugal.

Después
del periodo mozárabe 1150 (reinado de Alfonso VII) pasa a ser un
cenobio benedictino con el abad Cristiano, monje del monasterio de
Carracedo que era de la nobleza feudal del Bierzo y Astorga. Sucede a
este Martín IV promovido por el obispo de Astorga, también de
Carracedo, que construye la iglesia actual. En 1203 Carracedo,
matriz de San Martín de Castañeda, se acoge a la orden del Císter.
Se dice que a principios del siglo XIII pasó por esta abadía San
Gil de Casayo con intenciones reformadoras, pero según otras fuentes
este santo que visito el monasterio, fue muchos siglos antes el VIII
o IX.

Hubo
pleitos desde su fundación, a parte de los provocados por las
pesquerías, las propiedades de las tierras etc, las
jurisdiccionales: en 1150 el obispo de Astorga Arnaldo, impuso por
abad a Pedro Cristiano; en el siglo XIII con el cambio de observancia
benedictina a cisterciense no logra imponerse definitivamente hasta
1245; y en el XV con los condes de Benavente.

En
el siglo XVI se levanta la Sala Capitular, hoy Sacristía y en el
siglo XVII, siendo abad Vicente de Guevara, se construye la cárcel
al pie del barrio de la Granxa. En el siglo XVIII la fachada contigua
a la iglesia que alberga hoy el Centro de Interpretación del Parque
Natural. El último abad, fue Manuel Perea que tuvo que abandonar el
Monasterio en 1835 por la desamortización de Mendizabal. Uno de los
monjes, Jerónimo Mariano Usera y Alarcón, permaneció cinco años
como cura en los alrededores esperando tiempos mejores, al final se
hizo misionero. El Monasterio fue vendido por el gobierno a
particulares que lo despojaron de sus riquezas y dejaron el edificio
abandonado a su suerte.

En
el XIX los vecinos deciden en concejo derrumbar el edificio que
amenaza ruina. Un vecino horada la base de un pilar y el edificio se
derrumba de repente. Desde entonces sus ventanas, arcos, dovelas,
dinteles y piedras son vendidos.

Se
desconoce la suerte del archivo, la biblioteca, tallas y cuadros. En
la Biblioteca Nacional se conserva el Becerro de San Martín de
Castañeda escrito por un monje en el siglo XIII de 76 folios y dos
documentos originales. El Tumbo del Monasterio de San Martín de
Castañeda de 777 folios en el Archivo Histórico Nacional es de 1714
y hace referencia a otro Tumbo de 1652 que esta desaparecido. También
se conservan escrituras de la colección Salazar ( real academia de
la historia de León), y el cartulario que perteneció a Juan
Gayanges siglo XIII ( biblioteca Nacional) en los que constan las
donaciones de poblaciones, heredades y feudos que se agregaron a este
monasterio. Los abades tenían la baja y alta jurisdicción de las
villas de su señorío y nombraban alcaldes ordinarios y mayores.
Fernando Duro enumera hasta 130 poblaciones feudatarias desde el 923
hasta 1288.

La
iglesia actual es del siglo XII, ejemplo de románico zamorano.. La
abadía se puede contemplar desde el monumento a Unamuno. Los monjes
del XII que levantaron el templo actual respetaron el arco mozárabe
en su interior coincidiendo con el tímpano de la portada.(San Martín
compartiendo la capa con un mendigo es reconstruido en 1571 y detrás
el arco mozárabe que conservaron a su vez los monjes del XII). La
portada actual de la iglesia es del siglo XVI que oculta la románica,
la espadaña que la remata es del XVIII.

El
frente de la sala contigua a la iglesia, ala del monasterio
correspondiente a la fachada principal es barroca de 1780 y oculta en
su interior la crujía del siglo XVI.